viernes 19 de agosto de 2011
Mi otra mitad
-" Una vez dijiste que el miedo a la muerte es lo que empuja a los hombres. No existen otras fuerzas? No hay amor en tu vida,... Alejandro? A menudo me pregunto si es de tu madre de quien huyes, tantos años y tanta distancia entre vosotros... Qué es lo que temes? "-
-" Quién puede saberlo... Cuando era niño, ella me consideraba divino y mi padre débil. Qué soy Hefestión, débil o divino? Únicamente sé que solo confío en ti en este mundo. Te echo de menos... y te necesito. Solo te amo a ti Hefestión, ... a ningún otro "-.
-" Aún tuerces la cabeza de lado... así... "-
-" Ya no lo hago... "-
-" Eres como un antílope escuchando el viento; aún me emocionas, Alejandro. Y tus ojos son especiales. Oh, Alejandro! estoy hablando como un estúpido aprendiz. Eres todo cuanto me importa y te juro por el dulce aliento de Afrodita que estoy celoso de perderte por ese mundo que tanto deseas "-.
-" Nunca me perderás, Hefestión; siempre estaré contigo, SIEMPRE "-.
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SIEMPRE,SIEMPRE...........
ResponderSuprimir... pese a estar desentrenado, sí! SIEMPRE!!
ResponderSuprimirY puedo decir además que sé lo que sintieron en ese balcón, estos dos grandes de la Historia porque también yo he vivido algo así.
Un besAZO.
Recuerdo el primer día que entré, cuando vi el pedacito de Cumbres Borrascosas... me fui llorando y llena de amor.
ResponderSuprimirHoy sentí lo mismo, gracias.
Penélope... es que...
ResponderSuprimirque dos grandes momentos cinematográficos, verdad? Y sabes? lo bueno -lo buenísimo- de todo esto es que aún -aún y con todo- somos capaces de seguir emocionandonos.
GRACIAS a TÍ, por dejar este comentario.
Un besazo.